miércoles, 14 de septiembre de 2011

Temas de política económica y fiscal que no escucho en las tertulias.

LO QUE NO ENCUENTRO EN LOS DEBATES SOBRE POLÍTICA ECONÓMICA Y FISCAL


Crisis, cambio de modelo, necesidad de capitalización de bancos, familias, administraciones....
Intentaré formarme una opinión. 
Mi disponibilidad de tiempo es escasísima para profundizar sobre algunos aspectos que considero importantes en el debate sobre política económica actual.
Buscaré referencias, o las agradeceré en caso de que alguien se anime a leer y a aportar.

De momento se me ocurren algunos temas simples que no veo tratados con acierto y que considero esenciales.


#1.En nuestras sociedades industriales avanzadas no hay trabajo para todos, luego hay que repartir el trabajo, ampliar la protección simplificando las modalidades (renta básica?)  2#.El impuesto sobre el Patrimonio no solamente es un elemento de recaudación sino de control para el impuesto de la renta. Esto es algo que nos enseñaron en la carrera de Derecho, en la asignatura de Derecho Financiero (¡hace ya tanto!). Asi la variación de patrimonios, la detección de patrimonios que presuntamente no producen rentas,.... en fin el cruce de datos darían una recaudación mayor pero no necesariamente en el IP, sino en el IRPF.
 
3#.La estimación objetiva singular (módulos) en el IRPF se suponía un régimen transitorio y residual respecto al de estimación directa. Desde la instauración por el ministro Fernández Ordoñez del Impuesto de la Renta en 1978 se suponía que la tributación por módulos era un sistema transitorio para procurar la introducción y adaptación al impuesto. Después de más de 30 años creo que ya se puede dar el paso en la dirección de exigir de profesionales y autónomos la llevanza de una contabilidad que elimine la paradoja que nos recuerdan las estadísticas fiscales año a año: que el ingreso medio de los empresarios es inferior al de los asalariados.




  • Comentarios interesantes sobre progresividad fiscal en el blog  Nada es Gratis

4#. Una forma de incluir activos  en la circulación bancaria y sacar de la economía sumergida: obligación de pago de todos los salarios  a través de cuentas bancarias (todavía un gran porcentaje de nuestros ciudadanos cobran a través de "sobre" todo o parte de su salario, de pequeñas empresas y autónomos y en determinados sectores de servicios personales, hostelería...).  Toda proporción de economía sumergida que saquemos a la luz incrementará el PIB y por tanto reducirá la ratio de Deuda Pública /PIB. No sé si saciará a los mercados, pero mostrará el músculo oculto de nuestra economía.


5#. Recuperar la fiscalidad del ahorro en el IRPF previa a la última reforma que no recuerdo ya quien protagonizó (y viene a dar lo mismo si fue el PSOE o el PP). Resultado de la misma: progresividad en los rendimientos del trabajo y resto de actividades productivas (empresariales, profesionales,...) pero un tipo fijo para las rentas del ahorro inmovilizado. V.gr. quien gané 100.000 euros al año procedente de su trabajo pagará hasta 41.000 de impuestos. Si procede de intereses de una cuenta de ahorro , solamente 21.000 euros. Evidentemente esto parece privilegiar el ahorro pero la pregunta es si en este momento no sería necesaria una política activa incrementando o bien la recaudación de estos capitales inactivos o bien incitar al consumo de sus poseedores.


(......CONTINUARÉ)

viernes, 9 de septiembre de 2011

Felipe González y el liderazgo

Lo cierto es que guardé este recorte porque me llamó la atención.
Ha pasado casi un año y aunque el personaje me pueda producir alguna reserva, no puedo por menos de reconocer su instinto y conocimiento políticos y su capacidad de liderazgo, al menos en el pasado.
Por eso me parecieron interesantes sus declaraciones, más ciertas, más vividas y más directas que las que podemos encontrar en los textos de algún teórico o de algún gurú.
Aquí quedan las reflexiones.

 
La entrevista/reportaje de Juan José Millás a Felipe González en EL PAIS del domingo, dia
07/11/2010

-¿En qué consiste el liderazgo?
-Me lo han preguntado muchas veces. Recuerdo una vez que lo hicieron al mismo tiempo a Václav Havel, a Fernando Enrique Cardoso, a Clinton y a mí, en un seminario en Praga. Nos dijeron: "Ustedes han estado en el poder, han sido responsables políticos de relevancia, ¿nos pueden definir el liderazgo político?". En diez minutos cada uno, claro, porque era el cierre del debate. La verdad es que el que más preparado estaba era yo porque me lo habían preguntado ya tantas veces en el largo tiempo que llevaba fuera del poder que había hecho una reflexión compacta para meterla en diez minutos. Clinton era el último que intervenía. Él iba tomando sus notas para articular su respuesta. De pronto le entra por la traducción lo que yo estaba diciendo, presta atención y empieza a tomar notas y a darme con su mano en la rodilla, porque la explicación le convenció. ¿Cuál es el misterio del liderazgo en general, no solo en política? Hay algunas características fundamentales: Una, no puede ser líder quien no tiene capacidad, y/o sensibilidad, para hacerse cargo del estado de ánimo de los otros. Si no te haces cargo del estado de ánimo del otro, el otro no te siente próximo, siente que no lo comprendes y no te acepta como líder. Dos: no hay liderazgo si no cambias el estado de ánimo de los demás, de negativo a positivo o de positivo a más positivo, lo que comporta creer de verdad en el proyecto que ofreces, creer de la manera menos mercenaria posible porque te da más fuerza. Y la capacidad de transmitir ese proyecto como un proyecto que enganche a los demás, que comprometa a los demás cambiándoles ese estado de ánimo del que previamente te has hecho cargo. Pero tiene que ser un proyecto que le permita a la gente pensar que, aunque le pidas esfuerzos, ese esfuerzo tiene sentido, y le convence quien se lo pide porque ve que se lo cree. Y se lo cree de manera no mercenaria. Pero uno tiene que creer en lo que está haciendo. Por ejemplo, aquí se está haciendo sustancialmente lo que se tiene que hacer, aunque discrepo en algunas cosas. Al mismo tiempo, no se cree que lo que se está haciendo es lo que nos gustaría hacer, porque es el señor mercado el que lo impone. Por tanto, nos estamos sacrificando porque hay algo que no tenemos más remedio que hacer. Eso, hasta te lo pueden agradecer, pero no da suficiente credibilidad al liderazgo. Por eso creo que hay una crisis de credibilidad. La sociedad se ha complejizado mucho, pero el arte de gobernar es algo más que la administración de las cosas. Es la capacidad de hacer de una sociedad plural en las ideas, diversa en los sentimientos de identidad, y contradictoria en los intereses, un proyecto común que interese a todos en mayor o en menor medida. Ese es el arte de gobernar el espacio público que compartimos. Gobernamos la complejidad, pero además gobernamos, hipotecados por esa complejidad, sin un proyecto que enganche al conjunto de los ciudadanos.


Más adelante añade una característica:


Antes, con lo del liderazgo, se me olvidó decirte una de las características que me parecen fundamentales, y que además se entrena: la fortaleza emocional. No la inteligencia emocional de la que hablan los gringos, sino la capacidad para mantener la centralidad tanto cuando te va muy bien como cuando te va muy mal. Eso sí que es una característica del liderazgo. Y repito, se entrena.

martes, 30 de noviembre de 2010

Nostalgias

Aqui una de las canciones que  más me gustan del fantástico "Free boleros" de Mayte Martín y Tete Montoliú.





A pesar de que originalmente se trata de un tango, el fraseo de Mayte Martín y el fondo jazzístico de Montoliú nos permite paladear la letra con el regusto nostálgico del título.

Si tuviera que continuar con la antología de canciones tristes que voy creando en este blog, nada mejor que añadir otra interpretación de la misma Mayte.
 El ritmo de bulería que le imprime a esta tan versionada canción de Manuel Alejandro no mitiga la hondura y el sentir de la letra.
Sigo pensando que la música popular es la expresión más viva de la poesía de nuestro siglo. Seguiremos demostrándolo

domingo, 15 de agosto de 2010

Creación de mi entorno personal de aprendizaje (, o sease PLE, en siglas inglesas)

Este fin de semana me he dedicado a intentar ordenar las herramientas que utilizo de forma que ya puedo presumir de tener (ya lo tenía, pero no lo sabía) un Entorno Personal de Aprendizaje.

Como referencias de lo que he utilizado para ordenar las distintas herramientas, dejo un par de enlaces a una presentación de Juanmi Muñoz que fue mi inspiración y a un post en el blog Nodos Ele, que me llevó a documentos presentados en la reciente conferencia sobre el tema.

Adjunto un muestrario de diversos PLE a la espera de terminar de definir el mio y colgarlo aquí

domingo, 6 de junio de 2010

Contra la corriente, un oportuno artículo de Vidal-Folch

Uno de mis columnistas económicos "de cabecera". Contra el pesimismo imperante, las cifras y la voluntad de no dejarnos arrastrar por los profetas de la catástrofe. La economía, nuestra economía sigue siendo en parte el resultado de un estado de ánimo.
Por eso es importante mantener el equilibrio y una visión optimista o al mentos bien informada.





XAVIER VIDAL-FOLCH

Contra la corriente

XAVIER VIDAL-FOLCH 03/06/2010
Solo las almas vasallas aplauden los espejismos dominantes. Como ese ácido olor a funeral por la economía española que alimenta al cabalgante aumento del riesgo país. Contra esa miseria habría una vacuna, aunque solo es eficaz si se usa bien, y con arrojo: los números.
Quienes asociaron el mal temple de nuestra economía al de Grecia y otros pigs empezaron criticando el excesivo endeudamiento público. El Gobierno reaccionó tarde, recordando machaconamente que la deuda pública era en 2009 solo el 55,2% del PIB, 20 puntos menos que la de los vecinos europeos.
Entonces, fase dos, se adujo que lo peor no era la deuda, sino la velocidad de su aumento: el déficit. Del 11,2%, justo por debajo de Reino Unido. La réplica fue que pese a todo, no crecería más allá del 75% (el nivel común) en cinco años.
En el tercer acto dieron en descubrir que el flanco débil no era la deuda pública, sino la deuda-país. O sea, la suma del endeudamiento de las administraciones, las familias, las empresas y los bancos.
Ahí mordieron bien. La deuda total casi cuadriplicaba la producción de un año. O sea, ascendía a unos 3,9 billones de euros, en torno a un 390% del PIB, según estimaciones de AFI. Un horror.
Alguien acaba de desagregar de esa cifra las deudas cruzadas entre los distintos sectores. Con datos homogéneos del servicio de estudios que dirige Jordi Gual, el director general de La Caixa, Juan María Nin, dio la campanada en la jornada anual del Círculo de Economía, en Sitges. La deuda-país global española es solo del 289% del PIB (Reino Unido, el 286%; Holanda, el 284%), sostuvo.
Dentro de ella, la privada, del 227% (Reino Unido, 217%; Holanda, 209%). La pública, según Eurostat, del 53,2% en España (Reino Unido, 68,1%; Holanda, 60,9%). La exterior, del 165% (Reino Unido, 405%; Holanda, 170%).
La comparación con ambos países tiene morbo. Reino Unido alumbra los estándares y establece las referencias. Holanda es el copiloto de Alemania en la cruzada por la ortodoxia presupuestaria europea. Pues bien, los datos fríos sitúan a España cómodamente junto a esos dos socios, a quienes nadie pone en la picota.
"¿Qué esconde ese endeudamiento, solo un fondo de comercio discutible o hay detrás inversiones reales?", concluía Nin. "El problema es que no sabemos explicar de forma coherente la economía española", remataba. Falta un relato vigoroso, una espina dorsal explicativa, coincidían todos.
Si se logra superar el tercer acto, es decir, relativizar el endeudamiento global, llegará el cuarto. De hecho, ya está ahí. El argumento será que el paro y la débil densidad empresarial española prefiguran una recuperación asténica, insuficiente para afrontar las deudas. Quizá. Remando también contra corriente, Miguel Boyer adujo que las exportaciones reales de bienes y servicios entre 1996 y 2005 crecieron en la campeona Alemania un 7,6% acumulativo; seguida de España (6,7%); Francia, y Reino Unido (5,1%); EE UU (4,1%) e Italia (2,4%). España ganó cuota. Y en 2.010 va recuperando.
Vale, dirá Don Pésimo, pero exporta poco en relación con su PIB. Otro espejismo. Salvo Alemania, en que las exportaciones suponen el 47,2% del PIB (datos del Banco Mundial para 2008), los otros van a la par: Reino Unido, 28,9%; Italia, 28,8%; Francia y España, 26,4%.
De modo que las cifras perfilan una situación menos trágica que la que se empeñan en divulgar los mercados. Otra cosa es que los políticos defiendan bien los números, o que sean creíbles cuando lo intentan. Cuando fallan, los espejismos se convierten en espejo cóncavo.
También con ánimo de molestar, asociemos a estos nombres que ponen el foco en el otro lado de la luna, al presidente de Abertis y del Círculo, Salvador Alemany. Cerró Sitges con un discurso a retener para la reforma fiscal pendiente: "La imposición directa no puede estar tan sesgada en perjuicio de las rentas salariales con relación a otro tipo de rentas, protegidas por la dificultad de su control o el temor a su deslocalización". Porque al cabo, ese sesgo antisalarios "constituye una mayor presión fiscal sobre el tejido productivo". No lo proclama un pelanas, sino un ejecutivo de postín.







http://www.elpais.com/articulo/economia/corriente/elpepueco/20100603elpepieco_9/Tes

martes, 25 de mayo de 2010

Frankenstein educador y El espíritu de la colmena.




Durante la lectura de “Frankenstein educador”,mi mente no ha podido abandonar una asociación constante, de la que tendrá que desprenderse aquí, so pena de convertirse en obsesión.
El título, la imagen de la criatura de Frankenstein, del monstruo, cuya fabricación es el leit motiv del libro de Meirieu para describir y criticar una manera de entender el proceso educativo, me venía continuamente a la memoria desde la perspectiva de los ojos de Ana Torrent en la maravillosa película dirigida en 1973 por Víctor Erice, (en mi opinión la mejor o una de las mejores del cine español).




Sólo faltaba la mención a las abejas en los inicios del libro de Meirieu para que se desencadenara una serie de sinapsis que enredaban uno y otro discurso.

El espíritu de la colmena, inspirado a partes iguales en “La vida de las abejas” de Maurice Maeterlinck y en el clásico de James Whale de 1931 “Frankenstein”, con un guión de Ángel Fernández-Santos y del propio Erice , es una película sobre la infancia, sobre la mirada infantil y su capacidad de distinguir realidad y fantasía. En el fondo un poco sobre el proceso de aprendizaje, o así quiero verlo ahora, influido por la lectura de Meirieu.

También es una alegoría del aislamiento y la búsqueda de la propia voz en una España desolada, como el campo castellano en que se sitúa la película.




Sinopsis
Año 1940. Un pueblo perdido en la meseta castellana. Es domingo y llega la camioneta del Cine. En el desvencijado edificio que sirve para todo, se improvisa la proyección. La película: “El doctor Frankenstein”. Durante noventa minutos por las calles solitarias del pueblo resuenan las viejas palabras del mito romántico. En el improvisado salón, entre los espectadores dos niñas: se llaman Isabel (Isabel Tellería) y Ana (Ana Torrent). Siguen atentamente la proyección. Son hermanas. La pequeña, Ana, pregunta a la mayor por qué el monstruo mata y por qué al fin muere. Son las primeras preguntas que Isabel resuelve gracias a su imaginación: el monstruo es un espíritu que puede aparecerse siendo su amigo y convocándole a través de ciertas palabras. Lo que para Isabel es un juego de la imaginación, para Ana acaba siendo una realidad vital. Ella quiere al monstruo. Le busca. Le convoca. El viejo caserón donde viven las niñas con sus padres se va llenando de la presencia de algo impalpable que sólo Ana parece profundamente decidida a descubrir. Fernando (Fernando Fernán Gómez) y Teresa (Teresa Gimpera), los padres, viven sus nostalgias, sus frustraciones, sin aprovechar lo que esconde la mente de su hija pequeña. Un día, Ana desaparece. La búsqueda será angustiosa. La niña será hallada. Pero nadie, salvo ella, podrá conocer el final de la aventura.1


Como todas las obra memorables, las lecturas posibles son múltiples y los mensajes que podemos extraer a veces hasta excesivos. Ocurre especialmente en las obras hechas con inteligencia bajo la admonición de la censura, en la que la simbología y los mensajes crípticos parecen emerger en cada plano y en cada escena, a veces pasando por encima de la intención del autor.






¿Qué hay de común entre el libro de Meirieu y la película de Erice?

En la escena inicial de la película y en una especie de metadiscurso, escuchamos la admonición con la que un presentador en el film de Whale nos prepara para la historia y que, en el caso de la proyección en el contexto de aislamiento y penuria de la meseta castellana de la posguerra, suena con especial dramatismo:


El director y los realizadores de esta película no han querido presentarla sin hacer antes una advertencia. Se trata de la historia del doctor Frankenstein, un hombre de ciencia que intentó crear un ser vivo sin pensar que eso sólo puede hacerlo Dios. Es una de las historias más extrañas que hemos oído. Trata de los grandes misterios de la creación: la vida y la muerte. Pónganse en guardia, tal vez les escandalice. Incluso, puede horrorizarles. Pocas películas han causado mayor sensación en el mundo entero, pero yo les aconsejo que no la tomen muy en serio”


Lo cierto es que el poder evocador del mito prometeico encuentra en Frankenstein una continuación que se retroalimenta de la modernidad en el sentido de que no es solamente una obra exaltadora del romanticismo, una historia gótica o de fantasmas sino que entronca con una crítica sutil del espíritu ilustrado.
En este sentido Meirieu 2, siguiendo a Dominique Lecourt, nos advierte de que existe una lectura del mito disuasoria del avance científico, que ve en el conocimiento y la ciencia una superación del orden natural rousseauniano y lo pernicioso del progreso técnico.

Desconfiemos pues tanto de la intención de la joven Shelley como de los sucesivas reediciones del mito, que revisita Meirieu y que en términos puramente cinematográficos resumen Jordi Balló y Xavier Pérez en uno de los capítulos de “La semilla inmortal”, el lúcido ensayo sobre los argumentos universales en el cine publicado en 19973.

Por dos razones. Nos presenta un mito de la educación como fabricación, que se nutre de dominio y abandono ; recuerda la dialéctica del Amo y el Esclavo hegeliana que aspira a que el educado reconozca libremente el dominio que ejerce sobre él el educador en una suerte de paradoja irreductible.

Por otro lado, la desconfianza ante el papel de la ciencia remite a actitudes premodernas y que hasta cierto punto entroncan con una pedagogía inmanentista o perennialista.

El origen del título, explica Erice, es el siguiente:

El título, en realidad, no me pertenece. Está extraído de un libro, en mi opinión, el más hermoso que se ha escrito nunca sobre la vida de las abejas, y del que es autor el gran poeta y dramaturgo Maurice Maeterlinck. En esa obra, Maeterlinck utiliza la expresión “El espíritu de la colmena” para describir ese espíritu todopoderoso, enigmático y paradójico al que las abejas parecen obedecer, y que la razón de los hombres jamás ha llegado a comprender”.4


Para Meirieu la abeja es el símbolo de la predestinación genética, de una sociedad determinada (no me gusta la dicotomía que él utiliza entre democracia y monarquía aunque la imagen sea poderosa o al menos sugerente). El caso es que el hombre se expone a la dependencia de los otros en la elección de sus valores y para su propia supervivencia. El proceso educativo del niño precisa la ayuda del adulto que le ayuda a desarrollar sus capacidades, a construir un entorno y, cómo explica Meirieu, a realizar una función de enlace entre las generaciones.

En la película de Erice la herencia cultural se rompe. Aquí es el papel de Fernando (Fernán-Gómez) el que resulta clave. Es un hombre al que presumimos un pasado culturalmente activo y comprometido (sus fotos con Unamuno, los libros, su carácter reflexivo y su contemplación casi diríamos obsesiva de la vida de las abejas,a las que tiene instaladas en su estudio y que también llaman la atención de Ana).Fernando pertenece a un universo cultural que ha tenido que renunciar por causa de la derrota en la guerra a la transmisión de sus ideales de vida. Es ahora una voz callada, que escribe, lee, piensa, en definitiva vive en la noche y que calla de día en el panorama de una sociedad resignada, triste y gris.

Las niñas van a crecer, a abrir los ojos al mundo un tanto abandonadas en ese sentido, como la figura del monstruo de Frankenstein al que su creador, en un pecado pedagógico evidente, abandona una vez fabricado.

En ese momento inaugural del descubrimiento del mundo, a Ana y su hermana Isabel les acompaña una escuela tradicional y un padre que no puede dar de sí todo lo que podría, aunque no por probablemente por su voluntad sino atenazado por el ambiente hostil y represivo de una posguerra que barrió el avance intelectual y cultural de la España de la República.

Es el momento de la creación de la relación del ser con el mundo que dice Meireu, el momento clave de su revolución copernicana de la filosofía: el que llega al mundo ha de ser acompañado al mundo e introducido en el mundo por quienes le han precedido.

Aún así, la excursión de Fernando con sus hijas al campo buscando setas y la forma de transmitir sus conocimientos en micología, nos presenta la vertiente positiva de esa relación. Lo que con Meirieu diríamos que constituye una restitución de los saberes como respuestas, tendiendo puentes entre los conocimientos y la realidad y sobre todo tendiendo puentes con la tradición, enfentarse a los problemas a los que otros se han enfrentado, proponernos sus soluciones y transformando el aprendizaje con su posibilidad de transferencia. El criterio para distinguir las setas venenosas que Fernando había escuchado de su padre y que transmite a sus hijas, la advertencia sobre la peor de las setas que luego Ana en su huida no sabemos si utilizará.....

Pero lo que prima en el ambiente es una sensación de aislamiento personal, el silencio obligatorio que vela las relaciones de los adultos, una claustrofobia especie de claustrofobia social, un determinismo de colmena, que impiden la construcción de contextos de aprendizaje abiertos a otros campos o más bien a otros valores y sentimientos.

Y es ese el momento, Ana está sola y sola escucha la voz del monstruo que ya no sabemos si en sueño le habla y le invita al fin a “ser obra de sí misma”

1“LA BUTACA - El espíritu de la colmena,” s.d., http://www.labutaca.net/films/22/elespiritudelacolmena.htm.
2Philippe Meirieu, Frankenstein educador (España: Laertes, 1998), 137.
3Jordi Balló y Xavier Pérez, La semilla inmortal : los argumentos universales en el cine, 4º ed. (Barcelona: Anagrama, 2007), 276-290.
4Tomás Valero Martínez, “¿Sabías que “El espíritu de la colmena” se inspira en u « CineHistoria,” s.d., http://www.cinehistoria.com/?tag=%C2%BFsabias-que-el-espiritu-de-la-colmena-se-inspira-en-u.

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